"Todos tus sueños pueden hacerse realidad si tienes el coraje de perseguirlos" (Walt Disney)

sábado, 5 de mayo de 2012

JOYAS LITERARIAS: Mis Futbolistas y Yo






Mis Futbolistas y Yo, es un libro publicado por Ediciones B, S.A. en 1993, recoge en 140 páginas, y de un modo narrativo, las opiniones y visión particular de Johan Cruyff  sobre las estrellas del Dream Team, como Guardiola, Laudrup, Romario, Koeman, Stoichkov o Zubizarreta, así como de los principales cracks de ese momento como Butragueño, Baggio o sus compatriotas Gullit y Van Basten. También analiza a figuras históricas de la talla de Pelé, Di Stéfano, Maradona o Beckenbauer. Y le dedica las últimas páginas al Depor, del que destaca que en esos años jugó un fútbol sobresaliente de la mano de Djukic, Mauro Silva, Fran y Bebeto.


Les voy a compartir un extracto del mismo; 


           "..........Cuando Papin, en su primera época, emigró de Francia a Bélgica, lo hizo porque jugaba muy atrás y, lógicamente, ahí no podía lucir sus cualidades. En Bélgica mejoró y fue al fichar por el Marsella cuando verdaderamente jugó en su posición e hizo lo que sabe hacer. En ese momento dejó de ser uno de tantos para convertirse en un futbolista clave en la última generación de goleadores.

Jean Pierre Papin


Lo dicho sobre Papin vale para Hugo, para Bebeto y, en el fondo, para todos los futbolistas que conocen sus limitaciones. Un hombre que sabe hasta dónde puede llegar tiene posibilidades de mantenerse en activo hasta que le dé la gana. Puede estar ahí, en primera línea, hasta quince años, porque sabe lo que ha de hacer. Recibir, dar y dosificarse. 
Para que nos entendamos. Si tú tienes la pelota en el pie solo un segundo no hay manera humana de que te den una patada. Evitas de entrada, el riesgo de lesiones. 

Una de las cosas que más llamaban la atención sobre Hugo era que no se lesionaba nunca. Antes de que su marcador quisiera darle una patada - y no puede decirse que dejaran  de intentarlo en muchas ocasiones - , ya había soltado el balón. Era imposible cazarle porque sabía perfectamente cómo evitarlo. Si se hubiera recreado con la pelota, si no hubiese tenido conciencia de sus limitaciones, le habrían asado a patadas. Y está jugando otra vez en España con treinta y muchos años.

Hugo Sánchez

Éstos, los goleadores, además son conscientes de que si nada más recibir la pelota, chutas o la pasas es prácticamente imposible que te la quiten y para un equipo es muy importante tener jugadores que no pierdan el balón. Ellos no saben hacer jugada y tienen el suficiente valor para decir: < Toma, para ti, yo no valgo para esto, pero aguántala un poco, me marcho, busco el desmarque y remato en cuanto me la devuelvas.>

Justo, todo lo contrario que la mayoría de jugadores y cuando digo la mayoría no quiero decir el cincuenta y dos por ciento. Quiero decir que el noventa por ciento de futbolistas siempre intenta hacer lo que no le va a salir. Solo un diez por ciento sabe perfectamente para qué está capacitado. Y eso se refiere tanto a la defensa como al ataque. Se trata de controlar, siempre, la situación, y en eso no ha habido otro como Franz Beckenbauer, un gran amigo mio, al que admiré en todos los partidos que le he visto jugar.

¿Cuál era la gran cualidad de El Kaiser? Una: tomar siempre la mejor decisión para el equipo. Franz, que era un futbolista fantástico, tenía una cabeza privilegiada para buscar soluciones. Un tipo inteligente. Yo, muchas veces le veía mandar un balón al anfiteatro y me decía: < Qué raro. Este, con lo que sabe jugar, ¿ cómo a chutado fuera y lo más lejos que ha podido? > Pues bueno, horas después, repasabas el vídeo del partido, veías la situación de los jugadores y tenías la respuesta: < Acertó  Beckenbauer, era lo mejor que se podía hacer.>

Este comentario es solo un ejemplo elevado a la máxima potencia. Él procuraba, siempre, jugar. Y jugar fácil, que es dificilísimo....."

Franz Beckenbauer "El Kaiser"





domingo, 29 de abril de 2012

El error como aprendizaje

Interesante artículo para reflexionar.



( Borja Vilaseca 1 de Marzo de 2.009 - El País )



Los profesionales que pueden equivocarse son más innovadores

La perfección no existe

                   El consultor Víctor Z., de 30 años, está "bastante harto" de su jefe. "Todo el día está encima de mí. No me pasa ni una". De hecho, acaba de recibir una nueva bronca; esta vez a través del correo electrónico. Es lo que tienen las nuevas tecnologías, que permiten reinventar la comunicación entre las personas que trabajan en una misma empresa, aunque no siempre para mejorar las relaciones.

Al parecer, su jefe es una de esas personas "extremadamente exigentes y perfeccionistas" con sus colaboradores, a quienes no duda en "criticar duramente" cuando no cumplen con sus "rígidas" expectativas. "No tiene un punto medio: para él sólo existen las cosas bien hechas o mal hechas", explica. Y por si fuera poco, "también exige que el trabajo se realice en plazos demasiado ajustados". De ahí que, fruto del cansancio y de las prisas, de tanto en tanto Víctor Z. comete algún error. Eso sí, este tipo de equivocaciones -que a veces son fallos ortográficos en informes a presentar a clientes- generan "enfados desproporcionados", lamenta.

Lo cierto es que esta situación hace tiempo que se ha vuelto "insostenible" para Víctor Z.. Después de tres años y medio de experiencia, este consultor ha comprobado que su organización "no promociona a las personas por sus aptitudes o capacidades, sino por cumplir con su rol de forma sumisa, obedeciendo sin rechistar las órdenes". Y añade: "Me he dado cuenta de que el miedo, la culpa y el castigo son los medios que utiliza mi empresa para cerciorarse de que sus colaboradores no vuelvan a cometer ningún error".

Y, como consecuencia directa, Víctor Z. reconoce que trabaja "sin ninguna ilusión y motivación", escaqueándose todo lo que puede y "mintiendo de vez en cuando para no despertar el mal humor" de su jefe. Por temor a equivocarse, hace tiempo que se limita a hacer exactamente lo que le piden. Nada más. Pero no tardará mucho en cambiar de trabajo, a pesar de la crisis. "En septiembre comienzo un máster para abrirme puertas laborales, y mientras voy a ver si encuentro alguna empresa cuya cultura organizacional esté más alineada con mis valores", concluye.

En los tiempos que corren, "ir más allá del conformismo y de la resignación son todo un acto de valentía, casi revolucionario", afirma el profesor de comportamiento organizacional del Instituto de Empresa, Ignacio Álvarez de Mon. Sin embargo, "es una tendencia que va al alza entre los jóvenes con más talento". No en vano, "las relaciones tóxicas e improductivas son una clara consecuencia de vivir bajo el yugo de una cultura organizacional basada en una dualidad perversa: la de premiar el acierto -asociado con el éxito- y castigar el error, que a su vez se relaciona con el fracaso". En este tipo de empresas, "muchos profesionales cumplen con sus objetivos por encima de lo esperado, pero en el proceso se llenan de angustia, miedo y estrés, con lo que apenas disfrutan del camino recorrido", añade Álvarez de Mon.

"Dada la excesiva orientación al corto plazo y a la consecución de un determinado resultado, el triunfo conlleva un precio demasiado caro: la insatisfacción permanente", explica. Y no sólo eso, "el error se ve como un obstáculo, como algo que debe evitarse u ocultarse a toda costa".

El punto de inflexión sólo puede llegar por medio del "cambio cultural", adoptando una nueva manera de concebir los errores: "Como una oportunidad de aprendizaje". Para ello, "es necesario potenciar la tolerancia y la flexibilidad de los mandos intermedios, de manera que poco a poco se valore el esfuerzo y el crecimiento de los profesionales durante la consecución de un resultado, que no debe concebirse de forma rígida, sobre todo porque es imposible garantizarlo".

En el medio plazo, "esta nueva concepción del trabajo posibilita que la gente se atreva a decir lo que verdaderamente piensa y a aportar su granito de creatividad en cada proyecto". Es decir, "con el tiempo la empresa se convierte en un lugar donde las personas se desarrollan mediante un aprendizaje continuo, generando todavía mejores resultados", señala.

Éste es el caso de la empresa de telecomunicaciones R Cable, incluida en 2008 en el ranking Great Place to Work. "La gestión del error dice mucho de quién es y cómo funciona una empresa", dice su director de Recursos Humanos, Santiago Vázquez, para quien "es mucho más grave la falta de iniciativa derivada del miedo a cometer equivocaciones".

"Al intentar crear valor a través de los valores que promovemos entre nuestros 200 empleados, desde el principio hemos tenido claro que no creemos en buscar culpables ni en castigar los errores", explica. "Lo que sí nos interesa es que cada profesional asuma la responsabilidad de cumplir con su trabajo de la mejor manera posible, lo cual implica un cierto espacio para que pueda aprender de sus equivocaciones".

En el fondo, "se trata de centrar tu mirada y tu energía en buscar la solución y no en regodearse con el problema", apunta Vázquez. Con el tiempo, "estamos logrando cultivar un clima laboral basado en el respeto, la confianza y el aprendizaje, lo que está potenciando el compromiso y la motivación de nuestra gente". Y concluye: "No sólo se atreven a aportar nuevas ideas, sino que lo están haciendo reduciendo el número de errores". Ya lo afirmó una de las mentes más brillantes del siglo XIX, el dramaturgo alemán Johann Wolfgang Goethe: "El único hombre que no se equivoca es el que nunca hace nada".



La perfección no existe

"Todas las personas lo hacen lo mejor que pueden desde su nivel de formación y su experiencia laboral", afirma el director del Instituto de Formación Avanzada (Infova), Gonzalo Martínez de Miguel. "De ahí que las empresas puedan mejorar mucho su funcionamiento si toman conciencia de que sus empleados no son ni pueden ser perfectos, con lo que están en su derecho de cometer errores para aprender y evolucionar como personas y profesionales".

Lo cierto es que "nadie comete errores voluntariamente, sino por falta de entrenamiento", sostiene este experto. "En vez de ver y juzgar los errores como algo malo y negativo, hay que empezar a valorarlos por lo que son: una oportunidad para aprender a hacer las cosas de una manera mejor y diferente, que posibilite generar mayor valor añadido en los productos y servicios que ofrece la empresa a sus clientes".

A su juicio, "la única tragedia consiste en no aprender de los errores". Para que esto no ocurra, "en vez de perder tiempo y energía echando broncas, jefe y colaborador deben sentarse y reflexionar sobre tres simples preguntas: ¿cómo se hizo para que sucediera?, ¿qué se ha aprendido de lo que ha pasado? y ¿cómo se hará para que no vuelva a repetirse?". -



sábado, 28 de abril de 2012

TODO PASA



Hubo una vez un rey que llamó a los sabios de la corte para darles un encargo:

- Me estoy fabricando un precioso anillo de oro con un gran diamante. Bajo el diamante, quiero guardar algún mensaje que me ayudará a mi y a todo hombre en los momentos difíciles de la vida. Obviamente, tiene que ser un mensaje pequeño para que quepa en el anillo.

Todos esos sabios eran grandes eruditos. Podrían haber escrito grandes tratados sobre cualquier tema. Así que, pusieron sus mentes a trabajar.

Durante un año, pensaban y debatían. Buscaban en todos sus libros. Consultaron a otros sabios en países lejanos. Pero no podían encontrar nada. Y tuvieron que comunicárselo al rey.

Cuando comunicaban esto, estaba presente un anciano sirviente de la familia real, conocido por su devoción al misticismo. Éste intervino diciendo:

- Oh, Majestad, No tengo estudios, no soy un erudito, ni un académico. Pero creo tener lo que le servirá. Y el anciano místico escribió algo en un diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey, diciendo:

- Pero no lo leas ahora. Mantenlo escondido en el anillo. Ábrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida a la situación.

Ese momento no tardó en llegar. El país fue invadido y el rey perdió el reino. Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus enemigos lo perseguían. Eran pocos sus seguidores y los perseguidores eran numerosos. Se sentía desesperado y al punto de rendirse.

De repente, se acordó del anillo. Sacó el papel y allí encontró su pequeño mensaje, lo que decía simplemente:

"ESTO TAMBIÉN PASARÁ"

Aquellas palabras le resultaron milagrosas. Le inspiraron nueva fe y coraje. Redobló sus esfuerzos y escapó. Al fin de un año, logró reunir a sus ejércitos y reconquistó el reino.

Y el día que entraba de nuevo victorioso en la capital, hubo una gran celebración en el palacio con música, bailes, comida, etc. El Rey presidía las festividades desde su trono, sintiéndose muy orgulloso de sí mismo.

El anciano místico se acercó y le dijo:

- Este momento también es adecuado: vuelve a mirar el mensaje.

- ¿Qué quieres decir? -preguntó el rey-. Ahora estoy victorioso; la gente celebra mi regreso; no estoy desesperado; no me encuentro en una situación sin salida.

El anciano respondió: - Ese mensaje no es sólo para situaciones desesperadas; también es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te sientes victorioso.

El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: "ESTO TAMBIÉN PASARÁ”.

El anciano le dijo: - TODO PASA. Ninguna cosa y ninguna emoción son permanentes. Todo viene y va como el día y la noche. Habrá momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos como parte de la dualidad de la vida; es la naturaleza misma de la existencia. 





jueves, 19 de abril de 2012

Entrenamiento Mental y II



Antes de comenzar con un trabajo de entrenamiento mental es preciso tener en cuenta ciertos aspectos:

1. En primer lugar es necesaria una correcta técnica de la destreza. Es decir, por mucho que utilicemos correctamente las destrezas psicológicas, sin una adecuada técnica no conseguiremos el resultado que esperamos.

2. Delimitar el encuadre de intervención; la forma en que se va a trabajar, para poder establecer unos objetivos realistas.

3. Saber exactamente la necesidad del deportista y aclarar qué es lo que desea conseguir para no crear falsas expectativas.

4. Establecer objetivos a corto, medio, largo plazo. Éstos deberán ser concretos, medibles y realistas.

5. La idea principal es la de comenzar a practicar las habilidades necesarias de manera que con el tiempo se vayan automatizando e integrando en la rutina diaria del deportista. Es decir, en un principio será un proceso más lento y pesado, pero que con práctica se irá convirtiendo en algo natural.


Los objetivos que normalmente suelen marcar los deportistas suelen ser variados, no obstante, los más comunes y que a casi todos intrigan, serían: controlar la ansiedad pre-competitiva, post-competitivas y manejar las situaciones competitivas mediante una de las técnicas más utilizadas en el ámbito del deporte:    

LA VISUALIZACIÓN



La visualización es “la generación de una imagen mental o una imagen real de algo abstracto o invisible“, lo que aplicado a la práctica deportiva sería el “vernos a nosotros mismos” realizando una acción concreta. “Una de las razones por las que la visualización es tan efectiva, es porque el cerebro no distingue la diferencia entre un evento real y una visualización realmente vivida por él. Utilizar la técnica de la visualización apropiadamente permite que el cuerpo, alcance realmente su meta final sin haber llevado acabo el proceso, permitiendo a la mente y al cuerpo aprender de una forma mucho más rápida que realizando solamente las prácticas físicas”

La visualización no es solo aplicable a la preparación física, sino que también puede ser usada para mejorar el aprendizaje de cualquier técnica concreta o para el entrenamiento ante situaciones de estrés.

Muchas personas –relacionadas o no con el deporte– realizan intuitivamente esta práctica, que consiste simplemente en imaginar –visualizándolo– cómo van a actuar ante determinada situación. De igual forma, hay jugadores que «visualizan» cuál va a ser su actuación ante el próximo partido, repasando mentalmente gestos y movimientos: El gol que va a marcar, el penalti que va a parar, una jugada ideal, etc. En realidad, repasar mentalmente los gestos y movimientos correctos puede mejorar la técnica. Además, recrear experiencias significativas contribuye a eliminar las emociones negativas, establecer metas, y mejorar la autoconfianza.
Los neurólogos explican este proceso sobre la base de que la visualización mental activa los mismos circuitos neuronales que se ponen en marcha cuando se produce la acción en realidad. Cuando se tiene que realizar una respuesta motora compleja, se solicitan «reproducciones» almacenadas en la llamada memoria motora («grabadas» en procesos de aprendizaje anteriores) produciéndose entonces un «movimiento automático interiorizado».



Cuándo utilizar la visualización

La visualización ha de llegar a ser una parte normal de tu preparación, antes, durante y después del partido o entrenamiento. No es suficiente practicarla una vez a la semana, ¿te atreverías a jugar un partido habiéndote entrenado sólo un día?. La cantidad de tiempo dedicado depende de tu calendario de preparación y tus objetivos.

- Antes y después del partido: un mínimo: 5 minutos
- Durante el partido: utilízala unos segundos antes de cada acción
- En los descansos: algunos minutos

                               Fuente: www.psicotraining.org y Manual del portero (Ed. Paidotribo)







“La mente es verdaderamente increíble. Antes de ganar mi primer título de Mr. Universo, anduve en el torneo como si hubiera ganado; el título ya era mío. Lo había ganado tantas veces en mi mente, que no había duda de que triunfaría.” .... Arnold Schwarzenegger


Rebecca Owen : Gimnasta



Fernando Alonso: Piloto F1



Fernando Alonso: Piloto F1











martes, 17 de abril de 2012

Entrenamiento Mental I



El entrenamiento mental en el deporte no es otra cosa que la aplicación de ciertas habilidades psicológicas con el fin de mejorar y perfeccionar el rendimiento del deportista. En la mayoría de los casos, la diferencia  entre dos deportistas de similares capacidades físicas, técnicas y tácticas, está en una adecuada preparación mental, en una correcta utilización de las habilidades psicológicas, que se pueden ir perfeccionando si se trabajan con asiudad y regularidad.



A Continuación, creo que dos interesantes aportaciones para reflexionar.


Entrevista de Eduardo Punset a Shlomo Breznitz

Shlomo Breznitz es un Autor israelí, psicólogo, ex profesor de psicología, ex rector y presidente de la Universidad de Haifa, y miembro de la Knesset. Actualmente es el presidente y fundador de CogniFit, una empresa que desarrolla sistemas de entrenamiento cerebral capaz de mantener la salud cognitiva en forma de forma prolongada.





Entrevista de Eduardo Punset a Roger Schank

Roger Schank es un reconocido investigador en Inteligencia Artificial. Centra su trabajo en aplicar los avances en ciencia cognitiva para mejorar nuestra educación. Schank concibe nuestro cerebro como una máquina del aprendizaje y cree seriamente que no se le está enseñando de forma correcta.